LaObra. Demasiado buenos para el pop rock

LaObra posando en el parque

Pese a la indudable calidad de sus canciones y su pericia como intérpretes no pudieron salir de Salamanca 

Está claro que el karma y la justicia universal no existen o se ocultan con infinita habilidad. En la música, como en la vida, no siempre son los mejores los que más discos son capaces de vender. El caso de LaObra, una de las propuestas poprockeras más interesantes del panorama salmantino, así parece demostrarlo.

Todo empezó cuando, el verano de 1991 Javier Hernández, conocido guitarrista y compositor nacido en nuestra ciudad, comenzó a buscar músicos capaces de arroparle en unos temas que había ido escribiendo. Aunque autodidacto en la guitarra, cursó estudios de solfeo y contrabajo en el conservatorio de Salamanca. Por ello fue pasando, como guitarrista, bajista o cantante, por el Coro Universitario y varios grupos locales (Montaje en el Garaje, Bonoblues, Regmen, Playas de Alejandría, Rita y Yo y Mayday, además de algunas orquestas de baile).

Fue de esta última formación de la que partió LaObra. “En Mayday tocábamos versiones, pero yo quería dedicarme a mis propios temas, así que intenté convencer a los otros componentes del grupo para que me secundaran», afirma Javier Hernández

El primero al que convenció fue al guitarrista José Luís Fernández. “Un día se presentó en nuestro local de ensayo de Lasalle con unas canciones grabadas de forma artesanal, en las cuales, grabando por pistas, se hacía cargo de las dos guitarras, el bajo y una percusión basada en una especie de bongós. Tanto me gustaron que inmediatamente me apunté a tocarlas con él. Eran tremendas, espectaculares en música y letra. Sin duda es el mejor compositor con el que he tocado en mi vida. Sabía contar historias, tanto tiernas como brutales. Incluso había algunas, como La Perrita y Soy un hombre que hoy no se podrían tocar en público por políticamente incorrectas, e incluso casi delictivas. Sin embargo entonces eran las más coreadas y solicitadas por un público que se sabía todas nuestras canciones”, cuenta.

 Al principio solo ellos dos interpretaban esos temas en el local de ensayo. Como resultaron muy mejorados respecto a la versión anterior (el nuevo guitarrista era un crack, veterano de grupos como Mr. Blues), fue fácil animar a otros miembros de Mayday para que colaboraran con ellos. Empezaron por el bajista Daniel Olivares, ex integrante también de Bonoblues y la orquesta Salsamanca. Tras una experiencia con un baterista llamado Carlos, contundente heavy no muy adecuado a las necesidades de la música que interpretaban, el grupo fichó a Alexander Arranz, alemán nacido en Manheinn que hablaba español con acento extremeño. “Procedía del jazz, y era un percusionista extraordinario, con el que yo llegaba a hacer en directo solos compartidos”, afirma el guitarrista José. El grupo adoptó como nombre LaObra, el mote con el que se conocía a Javier Hernández en un campamento de parapente al que había asistido poco antes.

Cambios de personal

El grupo tuvo el problema de que, en sus cinco años de duración se produjeron constantes cambios de músicos, Además de los dos bateristas mencionados, se hizo cargo de los tambores Rafael Palomares; al bajista fundador le sucedieron sucesivamente Joaquín García (Mr. Bass) y Monchi Rivas. Por último, el mexicano Oscar Medina sustituyó a José Luis Fernández a la guitarra. Incluso, en otra etapa contaron con un magnífico teclista, llamado Javier Martín Santos.

La razón de tantos cambios es que, con la excepción de los salmantinos Javi y José Luis, casi todos los demás músicos eran estudiantes de nuestra universidad, que abandonaban la ciudad a medida que acababan sus carreras.

 Estas constantes variaciones de personal produjeron molestias al grupo, obligado a ensayar todo el repertorio siempre que se incorporaba alguien. “No obstante, esto tenía la ventaja de que cada uno aportaba su estilo a las canciones, asegura Javi.

Porque el compositor no imponía unos arreglos fijos para sus canciones. “Cada vez que entraba alguien nuevo, llegaba Javi, y tocaba con su guitarra la canción que quería montar, la grababa, cada uno se la llevaba a su casa y arreglaba su parte. Nadie repetía las líneas de bajos, los ritmos de batería, ni los solos de su antecesor. Todos los que pasamos por el grupo teníamos una gran personalidad musical , además, de gustos, modos de tocar e influencias muy distintas”, afirma José Luis.

En conjunto, el estilo del grupo se podrá definir como un pop rock con toques de blues, ritmos latinos y unas armonías muy elaboradas próximas al jazz.

Calidad profesional, aspiraciones “amateur”.

Otra causa de tanta rotación de músicos es que, pese a su indiscutible calidad, el grupo se consideraba aficionado, ninguno de sus miembros aspiraba a dedicarse profesionalmente a la música. “Pese a ello, dimos cierto lustre a los conciertos en bares. Los dueños pretendían que tocáramos por las copas. Nosotros, al igual que Mr. Blues, nos negábamos, porque la música que interpretábamos era de gran calidad y merecía una compensación económica”, asegura Javi. No obstante, como llenaban de gente todos sus bolos, nadie ponía pegas a apoquinar, “así que introdujimos la buena costumbre de pagar a los músicos en locales pequeños”, finaliza.

Porque conciertos no les faltaban. En el verano de 1991, a poco más de un mes de la fundación del grupo, participaron en el concurso Yamaha Explosion Band, en febrero de 1992 actuaron por primera vez en la sala Go de Salamanca, en la cual repitieron al cabo de un mes. El 9 de abril se presentaron ante la prensa (directo incluido) en el Pub TZU. «A partir de entonces y hasta su disolución, LaObra estuvo prácticamente en todos los locales donde se podían celebrar conciertos, desde El Puerto de Chus y las Caballerizas de Anaya, hasta El Corrillo y el Cum Laude, entre otros”, afirma Javi.

LaObra en directo
LaObra en directo (1994, Plaza de San Román)

No se limitaron a actuar en bares, sino que, además, fueron contratados por el Ayuntamiento para las Ferias y Fiestas de Salamanca. En 1994, por ejemplo, tocaron en la plaza de San Román. Actuaron también en la Fregeneda, la Urbanización La Rad, en Guijuelo, en León, en Zamora, etcétera.

Además durante tres años fueron seleccionados para el Certamen Autonómico para la Promoción de Grupos Jóvenes de Castilla y León, lo que implicaba la organización de minigiras, de dos o tres conciertos, por diferentes localidades de la región. El nivel de los seleccionados era alto. El primer año tocaron junto a Celtas Cortos. “En el Castillo de Monbeltrán tocamos antes que ellos, pero en la siguiente actuación, en Aranda de Duero, salimos después. O sea que, técnicamente, nosotros hemos sido teloneros de Celtas Cortos y ellos teloneros nuestros. En general, podemos decir que hicimos conciertos sin parar porque estábamos en la parte de arriba de los grupos que había entonces” remata Javi.

Grabaciones

grabación del disco en el estudio Jammin' de Mérida (Oct-Dic 1993)
grabación del disco en el estudio Jammin’ de Mérida (Oct-Dic 1993)

Laobra no ha dejado demasiadas grabaciones. La primera fue una maqueta de demostración, realizada en su local de ensayo por Santiago Pascua, que contiene diez canciones. Pero su única grabación en CD se registró, en 1994, a raíz de su participación en un concurso de la emisora de radio Onda Cero, que le galardonó con la inclusión de tres de sus temas (Por si no vuelves, Sálvame y Mi copa de más) en un disco recopilatorio editado por el sello independiente Jammin.

Disco recopilatorio del sello Jammin' con 3 canciones de LaObra
Disco recopilatorio del sello Jammin’ con 3 canciones de LaObra

“Fue justamente antes de grabar el disco cuando decidí abandonar un grupo que amenazaba con volverse demasiado profesional para las aspiraciones que yo tenía, centradas más en finalizar mi carrera de Derecho que en convertirme en músico de oficio”, finaliza José Luis Fernández.

El grupo sonaba con una calidad igual e incluso superior a las de las grandes bandas españolas de la época, contaba con temas originales cuya música y letra tampoco tenían nada que envidiar a las de los mejores artistas, atestaba las salas en las que actuaba, triunfaba ante los públicos más exigentes y gustaba en la radio local. Y sin embargo no grabó más que artesanales maquetas de presentación y temas en CD de recopilación. Esta pudo ser la razón por la que LaObra solamente salió de Salamanca para tocar en pueblos de la provincia o en localidades de nuestra comunidad autónoma. Parece que fue otra víctima de la maldición que acompañó siempre a los grupos de nuestra ciudad. Quizás la razón de que tuvieran tan poca repercusión residiera en la falta de interés de las instituciones y del público charro por la música local, en que carecieron de un manager adecuado o, como ya hemos señalado, en la falta de aspiraciones profesionales de unos integrantes que se veían a sí mismos tan solo como estudiantes con un hobbie que pensaban abandonar en cuanto la finalizaran sus respectivas carreras. Probablemente por eso el grupo desapareció definitivamente en 1997, año en el que Javi acabó sus estudios de Derecho.

Efectivamente ninguno de los dos fundadores de LaObra se ha dedicado profesionalmente a la música. En la actualidad ambos ejercen la abogacía en Andalucía, si bien Javier lo hace en Marbella y José Luis en Algeciras.

Sin embargo, ambos continúan como músicos aficionados. Javi graba versiones con diferentes grupos marbellíes. José Luis, hasta hace poco integrante de un grupo llamado Hotel Hiroshima, está entregado a la composición de una suite, que, con apoyo del Conservatorio Paco de Lucía, aspira a estrenar con la Orquesta Sinfónica de Algeciras. Incluso, recientemente ha participado también en el disco Crónicas de Otro Mundo, de Fernando Sánchez Cyborg, con quien colaboró en la directiva del Colectivo de Músicos, cuando este último la presidió.

Sin embargo, varios de los antiguos miembros de LaObra siguieron ejerciendo como músicos profesionales. Oscar, el guitarrista mexicano que sustituyó a José Luis fue posteriormente fichado por Celtas Cortos, Monchi siguió tocando el bajo en la orquesta del Savor y Rafael Palomares, el baterista, continuó en Mr Blues, y hasta hoy ha seguido formando parte de multitud de bandas y orquestas charras.

Escucha a La Obra

Canción del CD recopilatorio de Jammin’:

Sálvame (del disco recopilatorio de Jammin’)

Las siguientes están extraídas de una grabación del directo el 18 de Enero de 1992, con la siguiente formación:

  • Alejandro: batería
  • Dani Olivares: bajo
  • Jose Fernández: guitarra
  • Javi Hernández: voz y guitarra
Si Me Mientes (en directo)
Pureza se Escribe con Sangre (en directo)
Sálvame (en directo)
Sobre Víctor González Villarroel 9 artículos
Víctor G. Villarroel es un veterano periodista salmantino que residió en Madrid hasta que, en 2005, regresó a nuestra ciudad. Autor del libro “Historia incompleta del Pop y del rock en Salamanca” (2009), que resume las crónicas que semanalmente publicó en el desaparecido diario EL ADELANTO. Le gusta definirse como “arqueólogo musical”, debido a su tendencia a contar historias sobre pioneros de nuestro rock local. Actualmente colabora en el MES y en el programa musical “A Nuestro Ritmo” de Radio Oeste.

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